
- Un solomillo de cerdo.
- Dos cabezas de ajos.
- Sal.
- Aceite.
Parte la carne a trozos pequeños. Sala y sofríe el solomillo. Parte los ajos por la mitad e incorpora a la carne hasta que los ajos estén dorados. Sirve a continuación.
Este blog reúne las recetas que más me gustan, casi todas extremadamente sencillas, los utensilios que no puedes dejar de tener en tu cocina y algunos pequeños detalles con los que poder sorprender a tus comensales.

- 2 dientes de ajo cortado a láminas.
- 2 cebollas picadas.
- 2 hojas de laurel.
- 1/2 vaso de vino blanco.
- 1 vaso de aceite de oliva.
- 1 bote de tomate natural triturado pequeño.
- Sal, pimienta y nuez moscada.
Salpimenta la carne y sofríela en una sartén con aceite hasta que esté dorada. Incorpora los ajos y la cebolla y tapa durante 10 minutos más. A continuación, añade el tomate, el laurel, el vino, medio vaso de agua y un poco de nuez moscada; tapa y cuece a fuego lento durante unos 30 minutos. Si ves que se queda seco échale más agua.

1/2 kilo de carne picada.Pica muy fina la cebolla, los ajos y el perejil. Mézclalo con las tres cucharadas de pan rallado, el huevo y la sal. A continuación, añade la carne picada y mezcla. Coge con las manos un puñado de carne y cháfalo como si fueran hamburguesas pequeñas. Rebózalo en pan rallado y fríelo en abundante aceite caliente. ¡Están espectaculares!
Salpimenta el solomillo. Abre la lámina de masa quebrada, cubre con queso y pon encima el solomillo. Sella la masa y pinta con huevo batido. Mételo en el horno precalentado durante una hora a 180º.