
Esta receta no es para degustarla, al menos gastronómicamente hablando.
Pero me ha parecido muy interesante para utilizar en fiestas al aire libre, cenas y encuentros estivales y sorprender así a nuestros comensales.
Se trata de farolillos voladores que se prenden en su base, y al ir cogiendo calor, se elevan en el cielo. El efecto es parecido a los globos de helio pero más bonito.
Lo venden por Internet y también se pueden encontrar en pirotecnias y tiendas especializadas. ¿Lo habéis probado? ¿Qué os parecen?